Un experimento tomado por algunos como un BTL ha hecho que LG gané los aplausos y críticas del público en general.

La mezcla perfecta entre ascensor y monitores LG muestran la realidad que se puede vivir con la calidad de estas pantallas. Una realidad bastante cruda para quienes la vivieron, pero que al final consigue un objetivo bastante interesante: hacer que lo recuerden como un producto de alta fidelidad de imagen.

Lo más llamativo de todo esto, no es el experimento, sino la reacción viral que ha tenido en la red: videos y blogs (éste no es la excepción) que demuestran de qué está hecho LG.  Pura adrenalina y cierto aire macabro.  ¡Bien por LG, mal por los asustados!