Para entender lo que es branding disruption, se debe colocar ejemplos que expliquen sin mucho detalle este tema que tiene cierto poder dentro de la construcción de las marcas.  Lo importante es manejarse con cuidado y saber que lo que se quiere comunicar quede sobre entendido, la identidad de la marca no se pierda y se llegue a un posicionamiento efectivo.

Primer caso:  Instagram y su enfoque retro

El éxito de Instagram va de la mano con su estilo “retro” en las fotos, en un mundo donde la tecnología fotográfica está dada en mayor número de megapixeles e imágenes nítidas.  Aún así, Instagram se posiciona en primer lugar con la marca Facebook de la mano.  En segundo lugar haciendo un contraste (disruption) con el enfoque tecnológico de nuestros días y llevando como iconografía una cámara retro, muy similar al caso de Lomo Kompakt.

Segundo caso: Dove va contra la belleza exterior

Si bien es cierto la gran mayoría de las mujeres busca belleza en los productos cosméticos, Dove apunta con su marca al sentido opuesto de este esquema creado por la industria, impulsando el amor propio y la belleza interna.  Con un toque polémico, Dove genera “Disruption” sobresaliendo de las otras marcas, por ser auténtico y sobre todo por valorar a la mujer.

Tercer caso: Sprite como símbolo de lo no aceptado

Sprite ha sido una bebida gaseosa bastante graciosa.  Dirigida a un target joven que rompe reglas sin ser rebeldes, pero si auténticos esta bebida se ha situado muy bien en la mente de los adolescentes y en público en general, explicando que es una bebida “transparente” y asociando su característica con un concepto cómico de la cotidianidad de la vida.  Sprite busca ser original, sin sueños, sin anhelos, sin nada que sea falso sino lo real.  Una cruda realidad presentada de forma graciosa, es una forma de disruption en esta marca.

Conclusiones:

1.- Branding Disruption es una estrategia efectiva mientras se maneje el concepto adecuado y cree un contraste con lo que el mercado ofrece.

2.- No es ir en contra corriente, pero si es romper un paradigma.

3.- No es causar polémica.  Es tener contenido y crear un buzz marketing con emociones.

4.- No es gastar en publicidad.  Es comunicar la marca de forma creativa, y sobresaliendo del resto.

5.- No es una moda.  Es una identidad e imagen que se mantiene en el tiempo y se la refresca.