Durante las últimas semanas he seguido las noticias de WikiLeaks y de su principal vocero, Julian Assange.  Realmente estamos hablando de un verdadero periodismo y de una revolución mediática que me hace recordar los famosos videos del Proyecto Prometeus y Googlezone.

Assange está dando la vuelta al mundo periodístico, para darnos a entender que la comunicación es el CUARTO PODER.

El control de la información y del mundo. Una excelente obra

Mucho años atrás (hace ya 61 años), George Orwell en su novela  futurista “1984”, hablaba de ese

Mad City: El Poder de los Medios y la falsa información

gran monitor que vigilaba una sociedad comunista y del cual se inspiró el holandés Jhon de Mol para la creación del  Reallity “Big Brother”, en donde el espectador lo sabe todo y tiene el poder. Lo que el espectador no sabe, es que sólo conoce, lo que el medio quiere que conozca.  Es así de fácil.  El que cree manipular la situación, es quien termina manipulado.

Hace unos meses atrás, con un grupo de estudiantes en la clase de Medios, discutíamos la película MAD CITY , en la cual Dustin Hoffman ejecuta el papel de un periodista que desarrolla un show televisivo y donde coloca a un hombre que busca empleo (John Travolta) como un loco y desadaptado criminal.  En esta película, se daba a entender el poder de los medios de información para hacernos creer lo que ellos quieren que creamos.

Han pasado ya algunos años desde que esa película fue estrenada, y cada vez más son las revoluciones mediáticas que se han desatado.  El movimiento Zeitgeist es un gran ejemplo de ello, considerando que el documental fue colocado en Internet con el ánimo de “quitarnos la venda de los ojos”.  De igual forma, muchos movimientos agnósticos,  ateos, políticos, deportivos, etcétera han aprovechado la mejor de las herramientas, para poder llegar a las masas: El Internet.

Assange ha roto su silencio, para aparecer como un verdadero revolucionario de la información.  Su política de vender la información de las fuentes y no de lo que otros dicen, hacen que más de uno tome conciencia de lo que escucha, ve o lee.  Y es que, entendiendo a Assange, sabremos que la información que recibimos es información filtrada.  ¿Acaso los medios no reciben dinero para mostrar o NO mostrar, lo que otros quieren?

Recordemos el famoso (ojo, digo FAMOSO) caso del 30-S.  Automáticamente, ya estamos pensando en el día titulado: “el secuestro al Presidente”.  Durante muchas horas, los medios fueron manipulados, y el único medio creíble era nuestro Twitter.  ¿Y por qué creíamos en él? Pues porque alguien que nos conocía o al que creíamos, nos lo contaba. Así, la información desconocida, fue creando un panorama en nosotros, y cada cual tenemos una historia con un mismo fin, pero con distinta forma de contar.

Las reglas que Assange nos está demostrando entonces, con su episodio es:

1)      Utiliza Internet: más de uno te creerá, te seguirá y te defenderá

2)      El periodismo viene de las fuentes (documentos que marcan sucesos), no de lo que la gente dice

3)      Produce información y no cobres por ella.  Igual, tendrás tu momento de fama

4)      Aunque quieras limitarla, internet no tiene límites

5)      Información: el cuarto poder

La pregunta que dejo abierta es:

¿Quieres ser el informado, quieres ser el informante o quieres ser el medio?

(Apoyando a la causa de Julian Assange)

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