¿Barcelona junto a Banco Pichincha? Y no necesariamente en la camiseta, sino ¡en el estadio!

¿Fue una buena idea el que estas dos marcas estén juntas? Pregúntenle a un Barcelonista

Creo que este caso, ha sido uno de aquellos en el que el co-branding ha hecho que una marca se destruya.   Bien dicen que uno no debe tocar temas como religión, política, y fútbol.  Sin embargo, los directivos de Barcelona, han aplicado una estrategia (¿será una estrategia?) en la cual se movieron millones de dólares, pero el valor de la marca se ha deteriorado.

Recordemos que los cuatro atributos que dan valor a la marca son: la asociación, la notoriedad, la lealtad y obviamente la calidad percibida.  El problema de la marca Barcelona Sporting Club, es que se ha perdido la calidad percibida, y no por su nivel deportivo, sino por esta asociación de marca.  Hay que entender que el fútbol es un producto lleno de pasiones y por ende sus brandlovers querrán a su equipo en las buenas y en las malas. Sin embargo, hay algo que cambió, y esa magia y ese amor se está terminando. La lealtad de marca está en juego, y creo que la mayor fortaleza, puede perderse.

Los atributos de la marca Barcelona Sporting Club. El que deben explotar es la "lealtad", sin embargo, la "calidad percibida" es la que está en constante decadencia.

¿El fracaso? Querer hacer de este tipo de negocio, UN NEGOCIO.  Suena raro, pero es así.  Podemos desarrollar un mar de ganancias en deportes como el fútbol, siempre que éstas vengan de las entradas o en su defecto del manejo medido de la marca, extendiendo su línea y diversificando concéntricamente.  Pero al momento en que se hace “una alianza estratégica” con una entidad como un banco, la cosa cambia.  Y es muy sencillo de entender porqué cambia:

1.- Cambio de concepto: Barcelona ya no es pasión, ahora es negocio. Cambió la personalidad y la imagen de esta marca al momento de aliarse con un banco.  Barcelona pasa de ser: “un pueblo soñador” a “un ricachón adinerado”.

2.-  Ejes de tensión separados:  en este caso, los ejes de tensión para Barcelona y Banco Pichincha son Guayaquil y Quito, respectivamente.  La proximidad proactiva se pierde, y se pierde concepto. ¿De dónde soy? ¿De aquí o de allá?

3.- Gestión de marca difusa: antes Barcelona se encontraba en los estadios.  Ahora, ¿En un banco? ¿Dónde colocan la marca?

4.- No existe renovación de marca: lo que hay, es un constante ir y venir en el tiempo, con camisetas que recuerdan momentos.  Nada más. No hay concepto fresco, no hay relanzamiento, no hay personalidad propia.

Lo que más me sorprende, es que el Presidente del Club Torero, sea dueño de una Agencia de Publicidad tan grande, y que no tenga ni pizca de entendimiento en la materia.  Una marca no es un negocio.  Un negocio es una marca, que es distinto.  Y sólo el tiempo va diciendo cómo la percibe y cómo la ve el consumidor.  Cabe indicar, que no he realizado un estudio de mercado para medir la percepción de la marca, pero si he recogido opiniones separadas que apuntan a lo anteriormente indicado.

Que pena que un equipo tan grande se esté cayendo… Sólo espero, que después de 20 años, Barcelona no sea como el Everest, el Patria o el Valdez: una historia y un recuerdo que contar.  Lástima por todo esto.  Sea como sea, esperemos que la pasión de Barcelona, no se opaque por unos milloncitos verdes de un banco que compra sueños.

¡Ah! Por cierto… Vean este video adjunto.  Se nota que a la gente le falta mucho, por conocer lo que es realmente MARKETING.

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