Hace ya un par de años y algo más que escucho con más fuerza este tema relacionado al prosumismo (productores y consumidores de información) y para ser franco, existe un temor (por no decir, un delirio de persecución) creciente en mí. ¿Por qué? Bueno, entre tantas cosas, por la apertura y exposición a tantos medios de información y en sí, a la misma información como tal. Aquí expongo mis razones:

  • ¡Saludos!. Un reality show a nivel mundial: mucha gente teme colocar su vida personal (desde lo que está pensando hasta la foto de la última fiesta en la que estuvo). Sólo pensar en que mucha gente tendrá acceso a esa información, puede ser contraproducente. Pero lo peor de todo no es eso, sino que hasta el más mínimo detalle que pase desapercibido, puede ser expuesto. Tal es el caso, de que una investigación de mercados, expuesta en un archivo pueda contener mi información a nivel mundial, aunque ¡yo nunca haya tocado una computadora!. Esto es una oportunidad para que me vean como un número y un dato más en el mercado, con la ventaja de conocer lo que hago, lo que consumo, lo que digo, lo que pienso, etc. Esto no estaría mal, siempre que como consumidor esté de acuerdo con la información. Y en muchos casos lo estamos, pero no lo sabemos. Para ello, basta leer todas aquellas cláusulas de confidencialidad más un toque de nuestros amigos de Google, para que aparezcamos en la red.
  • Una mentira, una verdad: cada vez más estamos expuestos a información que no podemos constatar como verídica o falsa, tanto así que tengo miedo a creer que los pollos de KFC son producto de alguna alteración genética, si Coca Cola con Mentos pueden hacer explotar el estómago (véase Youtube) o que Facebook puede hacer uso de mis fotos y venderlas sin yo recibir rédito alguno. Todo esto, de alguna forma es controlado por páginas que explican los HOAX (bromas o engaños) a los que estamos expuestos. Sin embargo, esto no es garantía, porque ni yo sé, si lo que me dicen en ellas es cierto o no.
  • Marcas van, marcas vienen: Un gran profesor como Manuel Alonso, en algún momento brindó un ejemplo como el caso Dell Hell (http://dellhell.net); este caso lo asocié rápidamente, con el ejemplo de tomar un papel blanco y pintar un puntito negro en el centro y preguntar qué vemos. Lo más probable es que las personas digan: “el punto negro” cuando en realidad, no nos fijamos en todo el papel blanco. Es así, que me pregunto si los millones de dólares que gastan las empresas en comunicar las bondades de sus productos, sirvan de algo frente a un cero costo levantando un blog donde la credibilidad y frialdad de un cliente insatisfecho pesa más que la creatividad y amor de una empresa que busca hablar bien de ella misma. En lo particular, creo que Naomi Klein en su libro No Logo, tiene mucha razón en su análisis de tendencias y lo veo como la crónica de una muerte anunciada de algunas marcas.
  • The break up: es común ver (y peor aún, vivirlo) el rompimiento de relaciones afectivas de pareja, por motivos como: “tú y yo no somos el uno para el otro”, “estoy cansado/a de lo mismo”, “se acabó la magia” y en fin… todo apunta a que uno de los dos quiere vivir una nueva experiencia y esto es, si no la está viviendo ya. Creo que las relaciones con las marcas, con las empresas, se están rompiendo debido a esta lluvia de información que hace que exista información asimétrica (para las empresas una piedra en el zapato, para el consumidor, una luz al final del túnel). Un ejemplo de un gran cambio en el consumidor, lo escuchaba en un hospital, cuando dos médicos traumatólogos se asombraban cuando a las citas, los pacientes llegaban con páginas impresas de la internet, donde habían investigado su mal, su dolencia, la cura, la metodología de una operación y en fin, un sinnúmero de temas, que hacen que el paciente se “inteligencie” (¿?) más en su necesidad. Un paso en falso, un gagueo o una cara dubitativa del médico, es suficiente para que el paciente diga: “se acabó la magia”. Y la historia en estos días, es que el consumidor es infiel. ¿Quién es bueno? ¿Quién es malo?. Hasta que la respuesta se encuentre, GAME OVER.
  • Abajo la investigación, arriba la rapidez: Tuve la oportunidad de hacer un ejercicio-experimento con un grupo de estudiantes. Les pedí que investiguen sobre un tema relacionado a los medios, con la condición de que lo investiguen de un libro impreso y que me traigan la bibliografía Me llevé una sorpresa por la reacción (contrariados o preocupados) y porque prácticamente en la actualidad, se recurre a la internet como un medio de información rápida que se provee y se consume. ¿Dónde está el análisis académico y profundo de los libros? O para ponerlo con una frase más directa: ¿Para qué entonces, se imprimen los libros?. Wikipedia, en otro ejercicio de branding que realicé hace algún tiempo, es percibido como agilidad y rapidez en información, como ayuda para los deberes de los universitarios, o como “facilidad”. Sin embargo, mucho se ha cuestionado a Wikipedia como confiable y aún sigue en debate esa confiabilidad.
  • Mundo Autista: los medios de producción y de consumo de información son cada día más agresivos. Basta con explicar un episodio de una reunión de trabajo, donde una persona está digitando sus ideas en su pc, otras personas leyendo las noticias en su teléfono móvil (¡Gracias por existir Blackberry!), y algunas intercambiando ideas y cada cierto tiempo colocándolas en borrador para no olvidarlas. Y en la vida familiar, cada vez el prosumismo se presenta una vez más y nosotros no nos damos cuenta: nos ponemos los audífonos para escuchar algo en nuestro iPod, estamos con una laptop leyendo de todo un poco, la televisión sigue siendo el mayor intruso, la radio para cuando queremos algo de información en segundo plano y en fin…Las familias frente a un televisor viendo un programa en común, se han cambiado a adolescentes en sus dormitorios viviendo su mundo y los padres, el suyo.
  • ¿Ya no estoy actualizado?: La rapidez con que fluye la información, hace que muchos temas, pasen de moda rápidamente. Las empresas, se ven afectadas por ello, y tratan de que su marca (o sus marcas) sobrevivan en este mundo evolutivo. Y esta evolución, ya no se cuenta en millones de años, sino en días. Así que sólo marcas (empresas) que brindan una experiencia WOW son las que siguen su rumbo de existencia y evolución. Así que lo más probable es que la noticia del periódico no sea del día, sino del día-de-ayer.

    La tecnología mantiene al mundo comunicado, unido y también engañado

  • Durmiendo con el enemigo: Me causa gracia y a la vez pánico, ver como hay un “copy-paste” por parte de competidores a lo que una empresa hace. El mundo de ahora es el mundo del benchmarking que hace un par de décadas se anunciaba como un boom. Es una realidad. Una realidad que la viven las empresas, las marcas, usted, yo.

El mundo apocalíptico y constantemente dinámico de Googlezon y Prometeus no es tanta ciencia ficción como parece. Cada día que pasa, la información fluye, y ciertamente dejamos de ser tan reales para volvernos más virtuales. El mundo Matrix, el mundo de Asimov (Yo Robot, el Hombre Bicentenario) o el mundo Halo son formas de expresar la rebelión de la información, la muerte del ser humano y un mundo de fantasía en el cual queremos vivir donde vemos, escuchamos, sentimos lo que nosotros queremos. Perdemos identidad, ganamos sueños y un poder de información que nunca sabremos si es o no, la correcta.

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